La capacidad de respuesta también se planea.
Hay productos que comienzan con una demanda moderada y, con el tiempo, encuentran más consumidores, llegan a nuevos canales o incorporan nuevas presentaciones.
Cuando eso sucede, crecer no significa únicamente producir más. También implica revisar inventarios, tiempos de reposición, logística y, aunque a veces pasa desapercibido, el empaque.